Las plataformas pueden relacionar búsquedas, interacciones, movimientos y otros rastros de nuestra actividad para construir patrones. Esa lectura puede ser útil y sorprendentemente precisa, aunque nunca tenga todo nuestro contexto.
Una búsqueda, una compra o un video pueden ser señales reales y aun así llevar a una conclusión equivocada. Estas cinco situaciones muestran por qué los algoritmos no siempre interpretan correctamente nuestros intereses.