Una búsqueda, una compra o un video pueden ser señales reales y aun así llevar a una conclusión equivocada. Estas cinco situaciones muestran por qué los algoritmos no siempre interpretan correctamente nuestros intereses.
La mercadotecnia lleva décadas reuniendo información sobre consumidores. Internet multiplicó las señales y la IA está ampliando la capacidad de relacionarlas, encontrar patrones y convertirlas en inteligencia para los negocios.