Recordar una información y recordar de dónde vino no siempre ocurre al mismo tiempo. La memoria y la circulación digital ayudan a explicar por qué contenido, fuente y contexto pueden separarse.
La desinformación no depende solo de contenidos falsos. En internet, una versión puede ganar fuerza por emoción, repetición y circulación hasta parecer verdadera en el imaginario digital.