El Autobús de la libertad, una campaña desfasada de odio y conflicto

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Autobús de la libertad
Foto: facebook.com/confamiliamx

Desde la llegada del autobús de la libertad a la Ciudad de México, a inicios del mes de junio, ha motivado un ambiente de tensión y diversas manifestaciones en contra por parte de grupos defensores de derechos humanos y a favor de la comunidad LGBTTTI.

Autobús de la libertad y la campaña por la libertad

El auotbús naranja, tiene el objetivo de llevar un mensaje de “libertad” y en defensa de la estructura social de la familia, de acuerdo al objetivo de la asociación civil Hazte Oir y la comunidad Citizengo en España. En México, el encargado de dar seguimiento a las campañas es el Consejo Mexicano de la Familia y dentro de otros objetivos, insisten en que se respete el derecho familiar a enseñar a los hijos en casa y que se evite “meterse” con los hijos al ser “atacados” con mensajes o imposiciones ideológicas (según ellos), que afectan a la familia, como por ejemplo, el que no existe un derecho humano para un matrimonio homosexual.

La campaña del consejo y Hazte Oir, llega a la CDMX en donde hace más de cinco años se aprobó el matrimonio entre el mismo sexo. 

¿Libertad?

El consejo y su presidente, cuentan con información actualizada para levantar la voz, claramente son personas que saben de lo que hablan y luchan, pero no cuentan con un trato cordial, se conducen (en un camión con mensajes incongruentes y con un tono agresivo), con la bandera de “pelear por la libertad y en defensa de los valores familiares”, pero a su vez, rechazando el matrimonio igualitario y matrimonio homosexual, defendiendo el matrimonio “natural”, es decir, con dicha postura, no solamente demuestran una actitud totalmente desfasada, sino un ataque frontal a la humanidad, a los que ya evolucionamos y logramos establecer un mundo de respeto, de inclusión y de verdadero amor.

Mesa de debate acerca del matrimonio igualitario

Para conocer más del caso, en el siguiente video se puede conocer más a detalle la postura del Consejo Mexicano de la Familia y su dirigente.

La mesa de debate presentada por Excelsior, muestra la postura de Dabdoub y de ConFamilia, pero el problema aquí, es la forma de manifestar su lucha, porque claramente se puede ver un actitud agresiva de odio, rechazo y de soberbia oculta al invitar a un aparente diálogo.
El Consejo Mexicano de la Familia ha rechazado la declaración de la Organización de Estados Americanos (OEA) a favor de reconocer el matrimonio igualitario como un derecho.

El presidente del Consejo Mexicano de la Familia

La semana pasada, durante la gira del autobús de la libertad en Tepatitlán, Jalisco, el presidente del Consejo de la Familia, Juan Dabdoub, tapó la boca de una mujer que se acercó a los dirigentes de la gira mientras se realizaba una entrevista, a lo cual, la mujer condenó el acto y manifestó su descontento quedando registrado en video y viralizado el acto en redes sociales.

Más tarde, Juan Dabdoub afirmó en un comunicado, que no había callado a la mujer, mencionando: “desafortunadamente tengo la mano muy larga”. El comunicado se formalizó en redes sociales con una carta firmada por Dabdoub, en la cual lamentaba lo ocurrido, aunque nunca se disculpó con la señora afectada.

El caso merece total atención, porque el objetivo de la gira del autobús de la libertad enmascara un movimiento con tintes claramente religiosos y políticos (aunque insistan en que no es así) de violencia de género (no existe una mujer que represente la lucha, sólo hombres), porque desde su objetivo y acciones, motivan un ambiente de conflicto, de una aparente lucha por el concepto de libertad, cuando desconocen y carecen de un sentido responsable del respeto, la inclusión y más aún, de ser responsables y respetuosos con la evolución y con el mundo que cambia y precisamente se mantiene girando gracias al respeto.

No más discriminación

Señor Juan Dabdoub, ha logrado hacer ruido con su organización y camiocito, pero cuidado, está siendo muy irresponsable al no detectar, que en su lucha, atenta contra los avances de un Plan Nacional de Desarrollo y su estrategia transversal de perspectiva de género, contra la ONU y su postura, y lo más importante, contra la humanidad, al crear un ambiente de conflicto y de violencia de género y otras, que no es pertinente en este momento de la historia (y menos para México). Mejor súbase al camión del respeto y la inclusión, aproveche lo invertido y gastado para ayudar de forma digna en problemas que requieren atención y de la participación ciudadana.

Está a tiempo de reformular su campaña porque de seguir así, puede desatar un ambiente de odio al manifestar y promover una actitud discriminatoria global y contra una comunidad que vive desde siempre y que (aunque no lo pueda entender), forma parte estructural de la familia.