Uno de los principales problemas en nuestra dieta, es tener cerca del trabajo, un puesto o restaurante de garnachas difícil de no probar, al menos un día o dos a la semana.
Las garnachas
A parte de ser una comida típica mexicana e irresistible el olor de la fritanga, las podemos encontrar en muchas esquinas, pero consumirlas con frecuencia puede afectar nuestra salud, debido a la gran cantidad de grasa que contienen este tipo de alimentos en su preparación.
La garnacha, de acuerdo a expertos en gastronomía, “es un guiso popular mexicano que tiene como base la tortilla de maíz. Se le confita en grasa o aceite, bañada en salsa de chile; con un recaudo de ajo, cebolla y chile”.
Los tipos de garnachas pueden ser distintos en cada zona de México, pero comúnmente se conoce los sopes, memelas, tlacoyos, flautas, quesadillas, etc.
Foto: facebook.com/DeVeracruzParaElMundo/
El tip para comer garnachas y no sufrir
El hecho de que las garnachas “naden” en aceite, es sólo una forma de preparar el platillo y no tiene nada que ver con su sabor, tradición y aceptación. Pero, así como otros alimentos que se preparan con exceso de grasas, te recomiendo que trates de llevar a tu oficina una rica ensalada preparada en casa y con los elementos que más te gusten; espera, con esto no quiero decir que vas a dejar de comer la comida que tanto nos gusta, el único propósito es reducir la cantidad de grasas en nuestra alimentación y de paso le ayudas (mucho) a tu metabolismo.
Foto: pixabay
Ensalada para llevar
La ensalada la puedes comer unas horas antes de la comida, logrando así, sentirte ligeramente satisfecha y poder disfrutar de unos buenos sopes o memelas. El hábito de integrar verduras en tu dieta y comer lo que te guste, te mantendrá en una actitud más responsable con tu cuerpo y puedes iniciar, o continuar, con el buen hábito de consumir más variedad de alimentos, ah, y de paso aprovechas para cuidar tu figura.
Foto: pixabay.com
Recuerda que el secreto está en pequeñas porciones de comida saludable y a diferentes horas del día.
Siéntete segura de comer lo que se te antoje, de amar las garnachas, de cuidar tu cuerpo, tu salud y de decir ¿Nos echamos un sope o una queca?.
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