La presencia de la mujer en los videojuegos, con el gaming femenino, se ha convertido en una tendencia consolidada en Latinoamérica. Un aumento para tomar en cuenta, ya que, la población de mujeres representa la mitad del ecosistema gamer, lo cual redefine las audiencias, el mercado y la cultura del entretenimiento digital.
Dicha presencia ha conformado un nuevo ambiente. De acuerdo con Forbes, las mujeres representan casi la mitad de los gamers activos en la región. Va más allá de una afición, ahora se conforma como una cultura de empoderamiento femenino.
En el año 2020 el 49,7% de gamers en Latinoamérica estaba conformado por mujeres (Forbes).
Desafortunadamente, las mujeres han tenido que librar barreras, también en este ambiente de entretenimiento. De acuerdo con Infobae, en el 2023 se denunció que el 90% de las mujeres gamers en Latinoamérica han sido acosadas en juegos online, al menos en una ocasión.
Por otro lado, un análisis de PRODU Sostenible indica que son pocas las mujeres que ocupan puestos ejecutivos en la industria del gaming latinoamericano, lo que refleja un ecosistema de inclusión que avanza, pero todavía no alcanza la verdadera equidad.
Ante las cifras en contra, la presencia femenina en los videojuegos es contundente, crece y se diversifica. En estudios recientes, publicados en Mediotiempo, se destaca que, la brecha de género en hábitos de consumo tiende a reducirse. Es decir, hoy en día, la población de muejeres es casi es a la par, de población de gamers conformada por hombres.
Para muchas jóvenes, explorar y contar con presencia en el ambiente de los videojuegos representa desafiar estereotipos, reclamar y conquistar espacios. Y aunque enfrenten discriminación o acoso, la participación femenina ha logrado visibilidad y presencia en el boom del gaming.
