En México, el Día de Muertos llena de flores, colores y ofrendas las casas, calles y comunidades. Al mismo tiempo, sus imágenes recorren el mundo a través de internet: maquillajes de catrinas, videos de celebraciones, altares compartidos en redes sociales y espacios digitales donde las personas también pueden participar.
Esta celebración mexicana ha encontrado nuevas formas de expresión más allá de nuestras fronteras. Las plataformas digitales permiten conocer sus tradiciones, descubrir sus símbolos y participar en experiencias que mantienen el vínculo con una tradición única en México. En ese recorrido también cambia la manera en que otras culturas conocen e interpretan una de nuestras celebraciones más representativas.
Lo interesante es que esta presencia digital va mucho más allá de publicar fotografías. Las ofrendas pueden convertirse en espacios participativos, las celebraciones pueden seguirse desde otros países y las expresiones artísticas encuentran nuevas audiencias. La tecnología está ampliando las posibilidades de compartir una tradición que conserva profundas raíces culturales.
Una tradición mexicana que llega al mundo
El Día de Muertos reúne prácticas familiares, comunitarias y religiosas que adquieren expresiones distintas según la región. Las flores de cempasúchil, las veladoras, los alimentos y los objetos personales forman parte de ofrendas que recuerdan a quienes han fallecido. También están presentes el arte popular, las calaveras, la música y las formas particulares de celebrar en cada comunidad.
En 2008, la UNESCO inscribió las fiestas indígenas dedicadas a los muertos en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, después de su proclamación original en 2003. El reconocimiento destaca el valor de las prácticas comunitarias y su relación con las creencias, los ciclos agrícolas y la transmisión de tradiciones entre generaciones.
Ese patrimonio cultural también despierta interés fuera de México. Las fotografías de ofrendas, los desfiles, los maquillajes y las expresiones artísticas permiten que personas de otros países descubran algunos de sus elementos más reconocibles. Internet agrega una posibilidad: conocer la celebración mediante contenidos creados y compartidos por las propias comunidades, artistas e instituciones culturales.
Las ofrendas también encuentran su lugar en internet
Una ofrenda puede permanecer en una vivienda mexicana y, al mismo tiempo, llegar a familiares o amigos que viven en otro país. Al compartir imágenes, dedicatorias y relatos, las personas amplían las posibilidades de participar en una tradición que tiene un fuerte componente familiar y comunitario.
Esta transformación se hizo especialmente visible durante la pandemia. En una investigación publicada en 2022 en la revista Encartes, Renée de la Torre y Cristina Gutiérrez Zúñiga analizaron 720 cuestionarios y 280 fotografías de altares reunidos durante 2020. Encontraron distintas formas de adaptación de la tradición, entre ellas el traslado de celebraciones al hogar y la circulación de ofrendas mediante redes sociodigitales.
Las fotografías publicadas, acompañadas de mensajes y explicaciones, mostraron cómo estos espacios también podían utilizarse para expresar nuevos significados.
Hoy existen experiencias diseñadas específicamente para esa participación. En México, la plataforma aprende.mx permite crear una ofrenda digital, incorporar la fotografía de un ser querido, escribir una dedicatoria y compartirla en redes sociales. Es una forma de trasladar algunos elementos simbólicos a un espacio que puede visitarse desde distintos lugares.
Fuera de México encontramos otros ejemplos. En Toronto, Canadá, el colectivo Día de los Muertos desarrolló un altar virtual colectivo donde las personas comparten sus ofrendas y las historias de quienes recuerdan. En Estados Unidos, Los Angeles Times creó en 2021 una ofrenda digital comunitaria que continuó en ediciones posteriores, incluida la de 2025, con fotografías y mensajes enviados por lectores.
Estas iniciativas muestran que una ofrenda digital puede convertirse en un espacio de encuentro entre personas que viven en diferentes lugares. La experiencia cambia respecto de una celebración presencial, pero permite compartir mensajes, reunir aportaciones y mantener el vínculo con la tradición.
Recorrido: Del altar a la pantalla
Para comprender mejor estas transformaciones, en MentePost desarrollamos un interactivo que muestra cómo distintas expresiones del Día de Muertos encuentran nuevas formas de compartirse en internet.
A través de cuatro escenas, exploramos qué cambia cuando las ofrendas, los maquillajes de catrinas, las celebraciones comunitarias y los relatos familiares adquieren una dimensión digital, y qué elementos de la tradición permanecen.
Catrinas, videos y nuevas miradas
Otra expresión de este fenómeno aparece en los maquillajes de catrinas, las caracterizaciones artísticas y los videos que circulan en plataformas como TikTok, Instagram y YouTube. Los creadores muestran procesos de maquillaje, explican elementos de la celebración, documentan desfiles y comparten sus propias interpretaciones visuales.
La Catrina tiene una historia cultural que va mucho más allá de su apariencia. Gabriela Torres Ramos, en una investigación publicada en Vita Brevis en 2014, analizó cómo esta figura ha adquirido diferentes significados en tiempos de globalización. Su trabajo muestra que un mismo símbolo puede relacionarse con la identidad mexicana, la tradición y distintas interpretaciones de la muerte, incluso cuando circula fuera de sus contextos originales.
En internet, esa diversidad de interpretaciones encuentra nuevos espacios. Una caracterización puede inspirar a otros creadores, despertar interés por la cultura mexicana o llevar a una persona a descubrir las historias de José Guadalupe Posada y Diego Rivera, vinculadas con la evolución visual de la Catrina.
Las propias plataformas también participan en esta difusión. En octubre de 2026, TikTok anunció una programación especial de transmisiones en vivo con museos, creadores y especialistas mexicanos. Entre sus actividades incluyó recorridos sobre la construcción de ofrendas, la historia de la Catrina y la cobertura de celebraciones públicas, con participación de instituciones como el Museo Nacional de Antropología y el Museo Mural Diego Rivera.
Este tipo de contenidos amplía las posibilidades de conocer la celebración. También plantea una diferencia importante: descubrir un maquillaje o una imagen puede ser el primer acercamiento a una tradición, mientras que comprender sus significados requiere conocer a las personas, los lugares y las historias que están detrás.
Una celebración que sigue encontrando nuevos espacios
La presencia internacional del Día de Muertos también se extiende a proyectos culturales digitales. Google Arts & Culture, por ejemplo, reúne contenidos sobre ofrendas, calaveras, arte popular, recorridos virtuales por museos mexicanos y experiencias visuales de 360 grados. Estos materiales permiten explorar la celebración desde distintos países y conocer expresiones que van más allá de las imágenes más populares.
La circulación internacional abre oportunidades y también plantea responsabilidades. En un análisis publicado el 26 de octubre de 2026 por el Centro de Diplomacia Pública de la Universidad del Sur de California, Talya Iscan reflexionó sobre la presencia global del Día de Muertos y la importancia de que su difusión incluya las historias de las comunidades y los creadores que mantienen viva la tradición.
Las imágenes pueden viajar por el mundo; el significado de la tradición se construye en las comunidades que la mantienen viva.
Ese aspecto adquiere especial importancia en internet, donde una fotografía o un video puede alcanzar nuevos públicos sin que necesariamente viaje con toda su explicación cultural. La participación de artesanos, investigadores, creadores e instituciones permite ampliar el contexto y acercar otras perspectivas sobre la celebración.
El Día de Muertos sigue transformándose mediante las expresiones de quienes lo celebran. Las ofrendas digitales, los videos, los recorridos virtuales y las publicaciones en redes sociales son nuevas posibilidades para compartir una tradición profundamente mexicana con personas de distintas generaciones y lugares del mundo.
Y quizá una de las oportunidades más valiosas de esta presencia digital sea que cada nueva imagen, video o publicación también invite a descubrir las historias y los significados que hacen del Día de Muertos una celebración tan especial de México.
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Desde la investigación
- De la Torre y Gutiérrez Zúñiga (2022), Encartes. Investigación basada en 720 cuestionarios y 280 fotografías de altares que documenta las adaptaciones de las ofrendas mexicanas durante la pandemia, incluida su circulación mediante redes sociodigitales.
- Torres Ramos (2014), Vita Brevis, INAH. Analiza la diversidad de significados y apropiaciones de la Catrina en tiempos de globalización, considerando también su presencia en internet y redes sociales.
- UNESCO (2008), Patrimonio Cultural Inmaterial. Documenta el reconocimiento internacional de las fiestas indígenas dedicadas a los muertos y su importancia cultural y comunitaria en México.
