Una década de violencia hacia los niños en zona de conflicto

Violencia extrema hacia los niños
Violencia extrema hacia los niños. Foto: Unicef.

De acuerdo con cifras del Fondo de la ONU para la Infancia, hoy en día, la violencia hacia los niños va en aumento, así como los conflictos entre países, desde la aprobación de la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989.

Tan solo en el año 2018, la ONU registró y verifico más de 24 mil violaciones graves contra infantes en el mundo. Dichos ataques comprenden, asesinatos, mutilaciones, violencia sexual, secuestros, denegación de acceso humanitario, reclutamiento de niños y ataques a escuelas y hospitales.

Durante la primera mitad del año 2019, la ONU verificó más de 10 mil violaciones contra niños, tal y como lo ocurrido en el mes de mayo del mismo año, ya que 28 mil niños y niñas de más de 60 países diferentes (casi 20 mil iraquíes), permanecen atrapados en el noreste de Siria.

Aumenta la violencia hacia los niños

Y las cifras aumentan, ya que desde el 2010, a pesar de los mecanismos de vigilancia y al aumento de las denuncias, en el 2018, más de 12 mil niños fueron asesinados o mutilados.

Violencia extrema hacia los niños
Escalada en casos de violencia hacia los niños. Foto: UNICEF.

En este año, en Yemen fallecieron 14 niños y 16 resultaron gravemente heridos por una explosión cerca de dos escuelas en Sana’a, la capital del país, donde una de cada cinco escuelas está fuera de servicio como resultado directo del conflicto

Aunque parece increíble de creer, los ataques a los niños del mundo continúan, como blanco de inocencia del horror y el odio entre gobernantes de las naciones, desatando el caos y la muerte con el uso de minas terrestres, morteros, dispositivos explosivos improvisados, ataques con cohetes, municiones en racimo y bombardeos de artillería.

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Ante el horror de la muerte y asesinatos a los infantes, directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore, indicó que, al aumentar los conflictos, se produce una mayor mortandad e incrementan el número de jóvenes fallecidos, incumpliendo acuerdos y la más básica de las guerras: la protección de los niños.

Los ataques continúan, así como las manifestaciones de rechazo al horror de las guerras y sus consecuencias. Son muy poco pero no por eso menos importante, las niñas y niños, que levantan la voz y se presentan en la ONU, en una búsqueda de apoyo, de un medio o espacio para revisar y buscar frenar el horror de las guerras que, tristemente, arropan a los infantes en los triunfos y derrotas de otros, dejándolos en medio de las bombas y luchando por sobrevivir.